«Ser voluntaria de Omacha por un mes es una experiencia que no posee una palabra para definirse y si posee muchas para describirse»
Angela Judith, Voluntaria Colombia
Los manatíes del Caribe son animales muy tranquilos que pasan toda su vida en las aguas de las ciénagas y en los ríos Magdalena, Sinú, San Jorge y Atrato, aguas costeras y estuarios del Caribe y en la cuenca del Orinoco, por ejemplo, en el río Meta. Son los únicos mamíferos acuáticos que son completamente herbívoros y juegan un papel importante en los ecosistemas hídricos donde habitan, pues intervienen en el control de la proliferación de la vegetación acuática.
 
Desde el año 2003, la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge - CVS – junto con la Fundación Omacha trabajan en la conservación de los manatíes en el Caribe colombiano, llevando a cabo monitoreos de ecosistemas e individuos, seguimiento VHF y satelital de individuos rehabilitados y liberados. Todo este trabajo se refuerza con estrategias y acciones de educación ambiental con la comunidad local que convive con los manatíes.
 
A continuación, la Fundación Omacha presenta las acciones llevadas a cabo durante el año 2015 y 2016 en la conservación de estos serenos animales.
 
Al rescate de Margarita
El día 12 de junio del 2015, un grupo de pescadores reporta un manatí atrapado en una red de pesca, en la zona de Mestizos, municipio de San Antero, Córdoba.
 
Con la información proporcionada por los pescadores, la Fundación Omacha acudió al rescate de este animal, el cual fue traslado por vía acuática hasta el Puerto de Cispatá y llevado, por vía terrestre, a la estación piscícola de la CVS, en Lorica. En la estación se le realizó un examen clínico y recolecta de muestra hematológica para conocer su estado de salud. El resultado: una hembra, subadulta con condición corporal regular.
 
La manatí fue bautizada cariñosamente como Margarita, y permaneció durante dos meses al cuidado de la CVS y la Fundación Omacha. Después de determinar que su condición era óptima:  consumo diario de alimento, respiración y desplazamiento normal, y evidencia de heces, Margarita fue liberada en las aguas de la ciénaga de la Honda, junto con su transmisor y GPS satelital.
Los pescadores de la zona cuentan que vieron a esta manatí nadando junto con otros de su misma especie.
 
La manatí María del Mar ya es mamá
En septiembre del año pasado, los pescadores de Lorica y los profesionales de la Fundación Omacha, sede Caribe, confirmaron que María del Mar (una manatí que fue rescatada de una red de pesca por los propios pescadores y estuvo en rehabilitación entre septiembre de 2009 y noviembre de 2011, a cargo de la CVS y Fundación Omacha) dio a luz a un pequeño manatí. Los primeros en ver que María estaba cargando a su cría en el lomo fueron los pescadores que navegan a diario en la ciénaga Grande de Lorica. Ellos avisaron al grupo de profesionales de Omacha quienes se desplazaron hasta el lugar para confirmar que, en efecto, la mamá manatí estaba ayudando al recién nacido a salir a la superficie para que respirara.
 
Actualmente, se sigue el rastro de esta mamá y su cría, por tierra y agua en la ciénaga Grande de Lorica, con la ayuda de los pescadores quienes no la pierden de vista y reportan, con entusiasmo, su encuentro.  A María del Mar la han visto acompañada por diferentes manatíes adultos y juveniles, en diferentes puntos de la ciénaga. Afortunadamente, ha logró adaptarse al fuerte verano que golpeo al país a principio de año y le ha enseñado a su cría como sobrevivir en tiempos de sequía.
 
Después de tres años y diez meses de la liberación, y con el nacimiento de este pequeño manatí, se demuestra que el proceso de rehabilitación de María fue todo un éxito y que el trabajo de la CVS y Fundación Omacha, junto con los pescadores y pobladores de las riberas del río y la ciénaga, por la conservación de los manatíes y sus hábitats es promisorio y va por buen camino.
 
Jonás, el pequeño valiente
Fue en las primeras horas de la mañana del 12 de junio de 2014, cuando los profesionales de la Fundación Omacha conocieron a Jonás, un pequeño y frágil manatí que en ese entonces no tenía más de 15 días de nacido, su cicatriz umbilical estaba fresca, su instinto de succión ni siquiera estaba desarrollado (Al igual que el resto de mamíferos, los manatíes consumen leche materna en sus primeros meses de vida), pesaba 20 kilos, medía un metro de longitud y tenía problemas digestivos.
 
Jonás fue entregado a las autoridades ambientales y a la Fundación Omacha para su rehabilitación, y el día a día de los profesionales de la fundación se invierte en su cuidado. Ahora éste manatí tiene casi dos años de vida, pesa cerca de 60 kilos, mide 1,50 cm y ya comenzó a consumir vegetales. Con el apoyo del doctor Antonio Mignucci-Giannoni, fundador del Centro de rehabilitación de manatíes de Puerto Rico, se lleva un control del estado de salud, nutrición, talla y peso. Jonás, símbolo de fortaleza, continúa luchando en su rehabilitación para crecer y ser un manatí grande y libre.
 
La conservación de los manatíes ha sido posible gracias al trabajo en conjunto con la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge - CVS -, Conservación Internacional Colombia, HP, las autoridades civiles y la Fuerza Pública, profesionales y expertos nacionales e internacionales, las instituciones educativas de la zona y con el apoyo y generosidad de los habitantes de la zona.
 
Los manatíes del Caribe colombiano ante los ojos del mundo
Las historias de María del Mar, Jonás y del resto de manatíes que hacen parte del “Plan de Acción de Manejo y Conservación del manatí (Trichechus manatus) en la cuenca baja y media del río Sinú, departamento de Córdoba” se presentaron en la “21st Biennial Society for Marine Mammalogy Conference on the Biology of Marine Mammals”, reunión organizada por  Society for Marine Mammalogy (SMM) y llevada a cabo en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, el pasado diciembre.
 
En el simposio de manatíes, Dalila Caicedo Herrera directora ejecutiva de la Fundación Omacha presentó la conferencia “Rehabilitación, liberación y reproducción del manatí antillano en Colombia”, donde dio a conocer todos los logros alcanzados hasta el momento por todos los involucrados en la conservación de los manatíes del Caribe Colombiano.
 
La participación en la Bienal permitió el intercambio de experiencias, así como dar a conocer el trabajo de Omacha y las entidades gubernamentales con las cuales se trabaja en las actividades que se realizan en Colombia relacionadas con mamíferos acuáticos. Esta experiencia fue enriquecedora al conocer las iniciativas de otros países, y la posibilidad de intercambiar metodologías con expertos a nivel mundial.
 
Estos mismos logros se presentaron, un par de días antes, en el “Simposio de Mamíferos Acuáticos”, organizado por la Fundación Omacha en el marco del “III Congreso Latinoamericano y II Congreso Colombiano de Mastozoología”, en la ciudad de Bogotá.