Con éxito término el primer Taller de iniciación a la filmación de documentales de fauna salvaje y naturaleza dirigido por Fernando López-Mirones**, que se llevó a cabo los días 13, 14 y 15 de julio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de la ciudad de Bogotá.
El objetivo de este taller era acercar a los interesados en la producción de este tipo de audiovisual, al trabajo hecho por más de 21 años por este experimentado documentalista español.
Los temas del taller abarcaron desde el género documental y los tipos de documentales, una breve historia de los documentales de historia natural, la idea para un documental y su presentación; pasando por el cara a cara con los animales: el rodaje; hasta el trabajo oscuro como le llama Fernando López al montaje. El documental es “como una abreviatura de película documental… este tipo de películas deben ser un documento; es decir, algo de gran fidelidad a la realidad, sea esta científica o social y que incluso gana con el tiempo según sus contenidos se convierten en irrepetibles. Pero un documental no deja de ser una visión, una mirada de sus autores sobre una realidad preexistente”, define Fernando.

©Fundación Omacha
El documental debe ser un fiel reflejo de la realidad, pero también debe ser un producto audiovisual que entretenga al público, desde el infantil hasta el adulto pasando por gente que conozca del tema y por quienes no saben absolutamente nada del mismo. “No se debe exigir al público esfuerzo alguno ni preparación para disfrutarlos” explica Fernando y agrega “la gente confía en lo que ve y escucha en un buen documental, y ese es un reto que los profesionales debemos asumir y una responsabilidad enorme ante el receptor final del mensaje. El poder de la imagen en el mundo de hoy es algo que a nadie se le escapa, y es larga la lista de especies animales y lugares que se han salvado de desaparecer gracias a que una cámara un día estuvo allí.”
Entre los documentales presentados durante el desarrollo del taller estaban “Todos por la mar” cuyo guión y dirección realizó Fernando López, así como “El latido del bosque” en donde el guión también fue elaborado por él. Otros documentales de los cuales los participantes del taller disfrutaron y aprendieron fueron El Mono egoísta, Los secuaces de Ícaro y el Diablo de los matorrales.
Estudiantes, profesionales de biología, de sociología, realizadores y productores de audiovisuales tuvieron la gran oportunidad de aprender sobre este género audiovisual, y de intercambiar conocimientos y experiencias adquiridos en sus trabajos y en sus proyectos. En total participaron 17 personas en este primer taller.
La organización de este taller estuvo a cargo de La Isla de los Delfines, Corporación Cromatophoro, Fundación Natibo, Universidad Jorge Tadeo Lozano y Fundación Omacha.

©Fundación Omacha
“Me parece que el mundo natural es la mayor y mejor fuente de emociones; la mayor y mejor fuente de belleza visual; la mayor y mejor fuente de interés intelectual. Es la mayor y mejor fuente de tantas cosas en la vida que hace que vivir merezca la pena. La gente debe sentir que el mundo natural es importante, que el mundo natural es valioso, que el mundo natural es bello y maravilloso, que es fascinante y que es un placer”. Sir David Attenborough.
+ info Fernando López-Mirones: 
*Fran Cóndor, alumno de Comunicación Audiovisual 2007
**Biólogo, director y guionista de películas documentales