El proyecto de revegetalización hace parte del Plan de manejo de las zonas bajas y las zonas inundables del sector de Puerto Nariño, en la zona del lago de Tarapoto. En este proyecto trabajan Corpoamazonía, la Universidad Nacional de Colombia, la Asociación del Resgurado Indígena Tikuna Cocama y Yagua ATICOYA y la Fundación Omacha.
En el plan de manejo se definieron unas líneas de acción para trabajar y así lograr un buen manejo de la zona. Las líneas en las que trabaja la fundación son:
1. Revegetalización
2. Manejo al turismo para apoyar asociaciones de artesanos
3. Acuerdos de pesca
En la línea de acción de revegetalización se comenzó a trabajar desde febrero de este año y su objetivo es aumentar la oferta alimenticia para peces frugívoros, ya que estos son la base de la cadena alimenticia para peces más grandes, caimanes, delfines y otras especies. La disminución en las poblaciones de estos peces se debe al consumo y a la tala de algunos árboles “pepeaderos”. Por lo tanto se tomó la decisión que la reforestación debe dirigirse hacia esos árboles que se han perdido.

©Fundación Omacha
Lo primero que se hizo fue la identificación de esos árboles “pepeaderos” que son importantes para los peces, también se ha trabajado en la relación entre las plantas y los peces a través de talleres con viejos pescadores y se ha definido una historia de cómo era el bosque años atrás, utilizando encuestas y entrevistas semi-estructuradas con ancianos de la comunidad.
Otro de los trabajos que se ha llevado a cabo es la recolección de las semillas que se dan en el bosque. Desde que se dio inicio al proyecto se visitan los lagos cada semana y se observa cuáles son los árboles que están “pepeando”, se recogen semillas y muestras de plantas para hacer una identificación taxonómica, y junto a esta identificación se le pregunta a la comunidad cuál es el nombre común de estas plantas y para qué especies de peces son importantes.
Hasta el momento se han hecho tres siembras. Una en marzo, una en mayo y la de junio. En la primera siembra se cultivaron treinta (30) especies entre doscientas cincuenta (250) semillas aproximadamente. Para mayo se sembraron cuarenta y tres (43) especies entre quinientas veinte (520) semillas.
Las siembras se han hecho en la época en que el bosque no está inundado. En agosto se continuará con este trabajo para que se pueda aprovechar los meses de tiempo seco hasta noviembre y que la planta se logré adaptar, aunque la posibilidad de que mueran algunas plantas también está considerada al momento en que el agua comience a subir de nuevo en el bosque. Las plantas que logran un rápido crecimiento y que alcanzan cierta altura para tomar la luz que entra al agua en la inundación, o las que tienen características para flotar son las que sobreviven a la inundación.

©Fundación Omacha
Una prueba que se ha hecho es intentar copiar la germinación de las semillas sobre palos flotantes, así como se da naturalmente en los lagos; y de esta forma poder determinar si este método es más viable para la germinación de los árboles porque el proceso ha sido complicado. También se han probado diferentes sustratos como suelos, arena, suelos con arena y también palos descompuestos o en estado normal, para determinar cuáles especies funcionan mejor en ciertos sustratos.
Otra prueba que se va a realizar es la extracción de algunas plantas ya germinadas, sembrarlas en un vivero hasta que crezcan a una altura ideal y volver a sembrarlas en el bosque. Otro método que se puede probar es colocar “percheros” en zonas desprotegidas, aprovechando así las heces que las aves depositen y así determinar si germinan plantas de las semillas que posiblemente se encuentren en dichas heces.
Para determinar las zonas en donde se va a sembrar, se cruza la información obtenida en encuestas a pescadores, a aserradores y a ancianos; se determina cuáles eran las zonas importantes para sus actividades y que ya no lo son; y así establecer zonas objetivo de la revegetalización.
A la fecha no existen acuerdos entre la comunidad de Puerto Nariño para hacer un uso sostenible de la madera, pero existe un gran interés por parte de los aserradores para lograr este objetivo, teniendo en cuenta un Plan de Manejo de Aprovechamiento Forestal que se elaboró hace unos años en la comunidad vecina de San Martín Amacayacu, y así lograr implementarlo en la zona de Tarapoto. Para Leidy Ardila, coordinadora de la división Amazonas de la fundación “si es necesario (lograr acuerdos y planes de manejo) y lo piden a gritos tanto los pescadores, como el resguardo y los mismo aserradores. Ellos mismos son conscientes que si no se organizan y cortan la madera muy joven tendrán problemas en muy corto tiempo”. El éxito de la revegetalización se determina por la cantidad de individuos que sobrevivan en el proceso y a la inundación.
Liberación de alevinos de peces Pirarucús
El pasado 26 de mayo la Fundación Omacha con el apoyo de Corpoamazonía, la CVC, el ICA, la alcaldía de Leticia, ATICOYA y la Armada Nacional liberaron ciento dieciséis (116) individuos de la especie Pirarucú (Arapaima gigas) en el lago Tarapoto, de los cuatrocientos (400) individuos que fueron encontrados por la CVC – Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca – en una madrevieja* del río Cauca llamada Alejandría, en el municipio de Yotoco, Valle del Cauca.
Los alevinos fueron traslados desde Cali hasta Bogotá, y de allí fueron llevados hasta Puerto Nariño, en Amazonas. Al momento en que llegaron a la estación biológica se llevó a cabo el proceso de aclimatación en tanques de agua. Al día siguiente los individuos se empacaron de nuevo y fueron llevados en botes de la Armada, hasta la zona llamada lago de Socó que en esa época presentaba una protección debido a la inundación del bosque, y les facilitaba a los peces su ingreso y desplazamiento en los lagos. Antes de la liberación se lograron marcar cincuenta (50) individuos.

©Fundación Omacha
El objetivo era devolverlos a su hábitat natural porque al ser los pirarucús peces depredadores de otros peces, es decir piscívoros; si llegaban al caudal principal del Cauca podría presentar problemas e incluso desplazamiento de otras especies. El río Cauca ha presentado muchos problemas por la invasión de especies, en especial de peces ornamentales. Así una especie invasora puede lograr adaptarse bien a un nuevo entorno y podría desplazar a especies naturales.
*Cauce abandonado y que paulatinamente va quedando aislado del río