«Soy estudiante de Biología y agradezco muchísimo a Omacha por brindarme la experiencia de ser voluntaria pues ha sido uno de mis mayores campos de aprendizaje, no sólo a nivel profesional sino también a nivel personal. Nunca había visto un manatí y tener contacto con 6 de ellos fue maravilloso...»
María Paula Camelo Calvo, Julio 2016, Voluntaria de Bogotá, Colombia
  • El corredor tendrá 228.457 hectáreas gracias al compromiso de empresarios y propietarios de predios en la zona de influencia de la cuenca del río Bita en la Orinoquia colombiana y será un territorio donde se protegerá la vida Esta iniciativa permitirá la conservación de 34 especies de mamíferos medianos y grandes, y buscará articular a la sociedad civil, la empresa privada, propietarios rurales, las instituciones gubernamentales y la academia a través de diferentes iniciativas de investigación, manejo y conservación.
  • Hoy 30 de julio fue el lanzamiento y la firma del acuerdo de voluntades para el desarrollo de acciones de sostenibilidad y conservación dentro del corredor, en el auditorio del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en la ciudad de Bogotá.
La protección por el Bita ha sido un trabajo en conjunto de diversos actores a lo largo de muchos años. Desde el trabajo de la Fundación Omacha en la región por especies emblemáticas, la Alianza por el río Bita en 2014 en la que participaron la Gobernación del Vichada, el Instituto Humboldt, la Fundación Omacha y otras universidades y organizaciones. El Proyecto Vida Silvestre desde 2015 ha protegido el hábitat de la danta en la parte baja y media de la cuenca, proyecto de Ecopetrol y Fundación Mario Santodomingo que ejecuta Fundación Orinoquía Biodiversa (FOB), con la participación de Wildlife Conservation Society, la Fundación Yoluka y la Corporación Ambiental La Pedregoza.
A un año de la designación del Río Bita como sitio RAMSAR, nos complace anunciar la creación de un corredor biológico para la protección de dantas, pumas, jaguares y otras especies, las cuales tienen gran importancia biológica y cultural para la región. De acuerdo con el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, este corredor es un ejemplo de conservación de la biodiversidad en la Orinoquía colombiana. “Resaltamos los esfuerzos que organizaciones aliadas, comunidades locales, el sector productivo y la academiavienen adelantando por la protección de las especies de la Orinoquía. Estamos desde los territorios reconociendo nuestra riqueza natural yconstruyendo con las comunidades acuerdos de conservación, emprendimiento y legalidad”.
 
Fernando Trujillo, director de la Fundación Omacha, señala que: ”Esta iniciativa del Bita como corredor de vida, busca generar oportunidades para muchas especies como las dantas y los felinos, además de sumar otras igualmente amenazadas como los delfines, nutrias, tortugas y algunos peces. El espíritu es generar sinergias con otros actores y poder replicar en otras regiones del país lo positivo que está pasando en el Bita”.
Acciones de conservación y producción sostenible dentro del corredor
 
La construcción y consolidación de este corredor  que conectará la cuenca alta y media del río Bita se logra de manera particular gracias a las empresas forestadoras, propietarios locales del grupo Witzara, y a los ejecutores del Acuerdo para la conservación de Bosques Tropicales (TFCA): Fundación Omacha, Ecolmod, Resnatur, Fundación Orinoquia, el Grupo de Especialistas de Tapires de la IUCN y Project Design Developers – Folgers Inc.
El acuerdo de voluntades que firman hoy Día Nacional de la Vida Silvestre, los propietarios de las 228.457 ha, incluye compromisos como los siguientes:
  • Desarrollar prácticas de producción ganadera, forestal maderera o frutal responsable con el fin de garantizar la sostenibilidad de los hábitats esenciales (morichales, bosque de galería, de rebalse, y ribereños, caños, sabanas inundables, madreviejas y ríos) para las dantas y los grandes felinos.
  • Promover buenas prácticas agropecuarias sostenibles en aras de garantizar la conservación y el manejo sostenible de los ecosistemas acuáticos y terrestres presentes en la cuenca del río Bita.
  • Respetar las disposiciones legales emitidas por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Corporinoquia, en relación a la caza furtiva, la comercialización de especies de fauna silvestre en condición de amenaza y la destrucción y comercialización de los recursos forestales.
  • Suministrar información disponible para los monitoreos biológicos, reportar los eventos de depredación del ganado doméstico ocurridos en sus predios y los de caza furtiva de animales silvestres.
  • Contribuir con las actividades de manejo sostenible de los recursos forestales y faunísticos en los predios.
  • Promover campañas regionales a favor del manejo sostenible de las especies priorizadas en el Plan de Manejo del sitio Ramsar río Bita.
Trabajo por el manejo y conservación de la cuenca del río Bita como sitio RAMSAR
 
En las 824.535 ha del sitio Ramsar del río Bita se están desarrollando acuerdos de conservación y manejo de estas especies y sus hábitats, producciones forestales sostenibles, capacitaciones en prácticas silvopastoriles de ganadería, implementación de fincas antidepredación, uso de paneles solares como energía alternativa, y la prevención y manejo de fuegos como estrategias para conservar las poblaciones y hábitats de estos grandes mamíferos. De manera particular, se reporta la implementación de buenas prácticas ganaderas y medidas antidepredación en tantas 5 predios, y el bienestar que para las comunidades han traído los paneles solares que además de alimentar las cercas para proteger el ganado, permiten el acceso a energía para suplir diversas necesidades domésticas. 
Estos esfuerzos de conservación se realizan en el marco del proyecto: “Manejo y conservación de la cuenca del río Bita como sitio RAMSAR a través de la designación, construcción participativa del plan de manejo y la implementación de propuestas productivas sostenibles en ecosistemas acuáticos y terrestres”. Este proyecto lo ejecuta la Fundación Omacha, junto con la Fundación Orinoquia, Resnatur, el Grupo de Investigación en Ecología del Paisaje y Modelación de Ecosistemas (ECOLMOD) de la Universidad Nacional, con el apoyo del Grupo de Especialistas de Tapires de la IUCN/SSC y Projects Design and Development S.A.S – Folgers Inc. Es cofinanciado por el programa TFCA, conformado por el Gobierno de Estados Unidos de América (representado por USAID), el Gobierno de Colombia (representado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Parques Nacionales Naturales), The Nature Conservancy, Conservación Internacional y World Wildlife Fund y es administrado por el Fondo Acción.
 
Esta iniciativa de conservación y manejo privado, es la más extensa para la conservación de estas especies en la Orinoquia colombiana. El Bita es uno de los 7 ríos de sabana de Colombia los cuales son frágiles ante los efectos del cambio climático y los usos no sostenibles. Que la cuenca esté tan bien conservada representa una ventaja para proteger la riqueza en biodiversidad del Bita y así los esfuerzos se enfocan de manera más proactiva y no en solucionar una problemática ya establecida. Esperamos que esta iniciativa permita que el sitio Ramsar río Bita sea la cuenca más conservada, mejor estudiada y manejada de nuestro país donde coexistan los diferentes modelos productivos sostenibles, la cultura, la gente y nuestras especies y paisajes llaneros.
 
Contexto informativo
 
La danta de tierras bajas (Tapirus terrestris) es el mamífero terrestre más grande de Suramérica y, en la actualidad, se encuentra seriamente amenazado, debido a la destrucción de sus hábitats, la cacería y recientemente por los efectos del cambio climático. Se estima que en el área del corredor habitan entre 300 y 500 individuos, convirtiendo al sitio Ramsar río Bita en uno de los refugios más importantes para la especie en la Orinoquia colombiana.
El jaguar (Panthera onca) y puma (Puma concolor) son los felinos más grandes de Suramérica y aunque no se encuentren catalogados en un grado de amenaza por la IUCN, sus poblaciones están decreciendo por diferentes factores. Uno de ellos, la caza por retaliación, debido a los ataques que se presentan al ganado doméstico; consecuencia de la escasez de presas y la transformación de sus hábitats. Se estima que alrededor de 70 jaguares y 120 pumas habitan en la cuenca del río Bita.
Estos grandes mamíferos usan extensos y diversos tipos de hábitats, como morichales, sabanas, bosques de galería y los comparten con más de 30 especies de mamíferos como venados, zaínos, cajuches, chigüiros, armadillos, osos palmeros y meleros, lapas y ñeques, entre otras. Las dantas dispersan semillas y frutos aportando a la regeneración de los bosques y morichales, y al balance hídrico de la cuenca, mitigando los efectos del cambio climático global. Por su parte, los jaguares y pumas regulan las poblaciones de especies herbívoras como los cajuches, zaínos y venados, evitando el sobrepastoreo que estas especies hacen sobre las sabanas y la reducción de semillas disponibles para la regeneración de bosques. Ellos mantienen de esta forma, nuestros paisajes llaneros y sus servicios ecosistémicos.